¿‘Testigo Indeseable’ para el Gobierno?
enero 31st, 2010 por editorPor Ricardo Rodríguez Vives
En medio de una temporada plagada de fiestas carnavaleras y brisa refrescante, el periodista independiente Hollman Morris, invitado al Carnaval de las Artes, puso una enérgica cuota de reflexión en el contexto del conflicto armado y periodismo comprometido con los derechos humanos, después que el público apreciara el documental Testigo Indeseable.
El audiovisual, dirigido por el bogotano Juan José Lozano, descubre al ser humano detrás del reportero que no vacila en internarse con sus cámaras en los territorios más inhóspitos con tal de llegar al vientre mismo de donde surge una Colombia casi inédita. Una aventura peligrosa por la cual, asegura Morris, ha sido amenazado por paramilitares, degradado por el Gobierno y recibido ‘chuzadas’ del DAS.
Testigo Indeseable podría dividirse en dos partes: una en la que se observa al periodista en tierras del Cauca denunciando el maltrato de militares hacia campesinos cocaleros; viajando después a fincas de los llanos orientales en las cuales, paramilitares cometieron asesinato, descuartizamiento y desaparición de miles de personas según confesaron en sus juicios.
La otra parte expone a un Morris esposo y padre de dos hijos, que empieza a dar muestras de angustia cuando descubre amenazas anónimas en su correo y un invisible cerco de vigilancia sobre su persona. Un Morris que grita en un momento de desespero y llora porque sabe que la situación de inseguridad, pese a los escoltas, es insoportable para su familia.
El lente inquieto del realizador viaja a Nueva York y México siguiendo al protagonista. En Ciudad de México se observa a Morris recibiendo el premio de la Fundación Nuevo Periodismo Iberomericano por su labor en el programa Contravía. Después, en Colombia, se queja en su oficina frente a miembros de su equipo: “Cómo es posible que la noticia de este premio haya sido registrada a nivel mundial y ningún medio de este país lo publique. Definitivamente, el poder del Gobierno es inmenso”.
Testigo Indeseable fue elegido mejor documental suizo en el 2008 y se ha presentado exitosamente en varios festivales de cine de Europa.
En carne y hueso. Después de la exhibición, Morris intervino en persona frente al público. El escritor irlandés afincado en Colombia, Joe Broderick, fue el moderador.
Con un preámbulo en el cual agradece los tres años que vivió en Barranquilla, “lo que le ayudó a no ser tan cachaco”, el periodista afirmó—valiente, temeraria o arbitrariamente, según la óptica—que es consciente que “el Gobierno del Presidente Álvaro Uribe me tiene en constante vigilancia”.
“Hace casi un año el Presidente me acusó de terrorista por tratar de realizar un periodismo equilibrado que visualice tragedias. Eso es un diploma para mi”, dijo, y agregó: “si estuviera frente al Presidente me gustaría preguntarle: ¿cree que en Colombia señalar de terrorista no trae consecuencias? ¿Usted, que es el hombre de la seguridad, no sabía lo que hacía su policía secreta en el DAS?”
El periodista confrontó al público: “¿estamos haciendo democracia? ¿creemos que la democracia se logra con falsos positivos o perseguir al que piensa diferente y matarlo?”.
En ese orden de ideas, Morris dice que en este país han ocurrido demasiadas atrocidades perpetradas por guerrilleros y paramilitares que pocos medios se atrevieron a divulgar.
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